su cuerpo vibraba con la excitación. Cada contorno era una invitación a la lujuria. Se sentía poderosa. La sombra la llamaba a sus brazos. Sus fantasías giraban en torno a la entrega. Estaba lista para lo que viniera
esperando nuevas sensaciones. La expectativa era eléctrica. Era su destino. Su pulso latía con ritmo. Una aventura de goce la esperaba
en cada sombra. La noche prometía ser épica.
